Cumbre de museos en Berlin °

Foto: Thomas Rosenthal  

Museos de investigación como agentes de cambios sociales?

Qué significado tiene un museo de investigación? Qué relevancia social tiene la investigación en colecciones y museos? Estos interrogantes se plantearon los organizadores del primer  “Global Summit of Research Museums” (Cumbre Global de Museos de Investigación) realizado en Berlín del 4 al 6 de noviembre 2018.

Los dos días de ponencias y talleres se realizaron en  el Museum für Naturkunde Berlin (Museo de Historia Natural de Berlín) un edifico construido en 1889, bombardeado en 1945 en la segunda guerra mundial y reconstruido con hormigón puesto en moldes de silicona para reproducir la textura de la piedra original. Millones de años más antiguo que la edificación es el esqueleto de un dinosaurio de 26 metros  ubicado en la primera sala y el que aguarda al visitante.

En dicha sala  los representantes de 232 museos de investigación en las áreas de arte, cultura, humanismo, técnica y naturaleza de 24 países tomaron como punto de partida los dos interrogantes mencionados para discutir la orientación actual y futura  de su trabajo de investigación y de exhibición, así como los procesos de cambio social y la responsabilidad que sus instituciones  de investigación deben asumir para el futuro de la tierra.

La intervención del director general del Museum für Naturkunde Berlin (Museo de Historia Natural de Berlín)  y uno de los organizadores de la cumbre, Johannes Vogel, acentuó esta perspectiva medioambiental y afirmó que “El cambio climático y la extinción de animales y plantas están estrechamente relacionados con la justicia global, la cual se encuentra igualmente en extinción creando un desequilibrio prejudicial.”

Sus palabras se sintieron en un lugar que posee más de 30 millones de objetos de exposición y alberga una de las colecciones más grandes de Alemania en las disciplinas de Zoología, paleontología y mineralogía.

Por su parte, el presidente de Leibniz-Gemeinschaft (Sociedad Leibniz) Matthias Kleiner, también organizador, se expresó con respecto a uno de los primeros cuestionamientos: “los museos de investigación utilizan las oportunidades de la digitalización para mediar y explorar en las colecciones y de esta manera conservar el legado cultural para el futuro. Pero no se trata sólo de conservar ese legado cultural, sino también de investigar su procedencia.” Quién mejor para hablar de procedencia, que el representante de un ente del tamaño de la Leibniz-Gemeinschaft, una Sociedad  formada por 93 instituciones que investiga y ofrece infraestructura científica y de la cual forman parte también 8 museos que combinan la investigación con la educación. Sus colecciones comprenden más de cien millones de objetos.

De igual manera intervieno el socio cooperante de la Cumbre, el presidente de la Stiftung Preußischer Kulturbesitz (la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano (Berlín)), Hermann Parzinger, quien aseveró que “a través de la polifonía en la investigación los museos históricos culturales ellos tienen la posibilidad de hallar respuestas no sólo para el pasado sino para el presente. Los museos tienen que abrirse a la sociedad y estar listos para el diálogo si quieren considerarse como actores importantes para resolver los problemas sociales actuales.” Parzinger es desde luego una voz autorizada para emitir estos comentarios, la Stiftung Preußischer Kulturbesitz con sus museos, bibliotecas, archivos e institutos de investigación, es uno de los entes culturales más importantes del mundo. Sus colecciones abarcan todos los sectores de la tradición cultural, desde objetos arqueológicos y etnológicos hasta bellas artes, literatura y música. La combinación del arte y la cultura con la ciencia y la investigación da forma inequívoca al perfil de la Fundación.

Con esta orientación, añadió Parzinger, estamos trabajando La Colección Amazonas de manera conjunta. Hemos invitado investigadores de Colombia, Venezuela y Brasil para trabajar este proyecto con un sentido de herencia y conocimiento compartidos. "Necesitamos esta integración en el contexto cultural, este cambio de perspectiva, y no sólo el punto de vista puramente europeo", enfatiza.

Estas alocuciones matizaron con las ponencias de los colegas provenientes de Gran Bretaña, USA, Australia, Nueva Zelanda, Austria, Polonia, Italia por mencionar algunas, quienes presentaron principalmente el perfil de los museos que representaban. Sin embargo, una llamó la atención en especial, la de George Okello Abungu, Director General Emérito de National Museums of Kenya (NMK) (Museos Nacionales de Kenia). Ésta es una corporación estatal que agrupa 19 museos que se preocupan por el bienestar y conservación de la diversidad biológica de Àfrica Oriental. Abungu señalando 3 fotografías en las que aparecían un grupo de niñas sentadas en un salón desocupado a la espera de una clase. un grupo de hombres trabajando la tierra y una casa a medio construir inició su disertación: “Nosotros tenemos gente y éstas son nuestras colecciones. Nosotros necesitamos un lenguaje común, necesitamos cometer errores, necesitamos aprender a leer, necesitamos aprender a trabajar con las comunidades, necesitamos descolonizar el lenguaje. No queremos que trabajen por nosotros, queremos que trabajen con nosotros.” Concluyó.

No hubo que salir del recinto para “acercar” los desequilibrios a los que aludía el director Vogel al inicio de la Cumbre con la ponencia  de Okello Abungu. A estos  desequilibrios hay que sumarle los retos mencionados por el director emérito de los NMK y agregarle además, las calamidades ambientales que asechan a la región. Por un lado, en Africa Oriental, el área de bosques naturales de la subregión asciende a 134 millones de hectáreas, pero al mismo tiempo se deforestan a una velocidad rasante. Y por otro, según el último informe del IPCC , predice que el calentamiento regional que sufrirá África durante este siglo será más rápido que la media global, e incluso, en algunas regiones al oeste del continente se degradarán una o dos décadas antes que el resto del planeta.

Después de informes, discusiones, y debates la Cumbre concluyó con la firma de un acuerdo en el que los asistentes subrayan que los museos de investigación de todo el mundo pueden iniciar conjuntamente los procesos de cambio social necesarios.

Al final del evento quedan más preguntas que respuestas.

Exceptuando la participación del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, dónde estaban los museos de América Latina? La propuesta: Los museos de investigación como promotores de cambios sociales suena bien, pero una iniciativa concreta queda suelta en el espacio. Qué cambios? En qué lugar? Financiado por quién? No por último estan previstas 2 cumbres más en Londres y Washington. Por qué no en Nairobi? o en Medellín o Santiago de Chile? En estas dos últimas ciudades, por ejemplo,  los Museos de la Memoria trabajan activamente con la ciudadanía  provocando cambios reales en la sociedad. Explorar otras geografías para llevar a cabo la próxima Conferencia sería un primer paso para descentralizar el poder, para descolonizar el lenguaje y así cumplir con algunos de los retos propuestos. Esa decision iría en la misma línea de acción que debe cumplir el museo del futuro, no solo un lugar de pensamiento, diálogo e interación, sino un lugar donde el visitante se vuelva a sorprender.