Retratos en un Mar de Mentiras

Marina (Paola Baldión)
Fotofija: Alberto Sierra
Jairo (Julián Román) y Marina (Paola Baldión)
Fotofija: Alberto Sierra

Retratos en un mar de mentiras

Una película que muestra la violencia y el desplazamiento en Colombia vistos a través de una niña.

Un rostro con ojos color café, cabello negro y una boca por la que no asoma sonrisa alguna. Es el rostro de Marina, (Paola Baldión) la protagonista de Retratos en un mar de mentiras. A ella no la perdemos de vista. Su mirada a veces de pánico,otras de asombro, y muchas llenas de recuerdos, nos acompaña todo el viaje que hace junto con su primo Jairo (Julián Román) para recuperar la tierra de la que fue desplazada hace años.

Su director Carlos Gaviria quien estudió cine en Estados Unidos, trabajó como editor, director de fotografía y productor, vivió muchos años fuera de Colombia y gracias a la distancia pudo confrontar las realidades del pais y en especial la que nos  quiso mostrar en esta cinta: el desplazamiento.

Gaviria compuso una historia que refleja toda “la violencia que ha vivido Colombia en los últimos 60 años, y la que ha producido un 10% de desplazados”como el mismo lo afirma. Ofrece sin embargo otra de las grandes realidades que todavía posee el pais: La exhuberante naturaleza. Monta al espectador con Marina y Jairo en el Renault 4 destartalado a realizar el viaje desde Bogotá hasta la Costa Atlántica paseándolo por valles, ríos, páramos y montañas hasta hacer sentir melancolía a unos y admiración a otros.

Ante un nutrido público que se congregó para asistir a la premiere, Carlos Gaviria confiesa que el objetivo fundamental de su filme es “mostrar seres humanos, mostrar la realidad que hay detrás de la realidad, desenmascarar a ese ser humano que se esconde detrás de alguna calamidad.” Con un gesto contundente continúa diciendo: ”somos un pais con 4 millones de desplazados y uno de los más felices  del mundo.”

Risa y llanto son amigos inseparables en Colombia y así lo ejemplifica Gaviria en su ópera prima en la que entreteje humor y tragedia. Jairo es fotógrafo itinerante y recurre a miles de formas para persuadir a sus clientes de hacerse una foto.  En plena carretera donde hay un cruce de fuego entre guerrilla y ejército, Jairo se le ocurre ofrecerle a uno de los soldados hacerse una foto con el sombrero de mariachi. En situación parecida, pero esta vez en la Costa Atlántica y en  pleno carnaval, sin saberlo le ofrece sus servicios, esta vez, a los paramilitares.

Ahora que ya comienza a descongelarse Berlín gracias a los rayos de sol que nos permiten ver los cristales del hielo, esperemos que uno de ellos se convierta en el Oso de Cristal, premio que se otorga en la categoría Generation Plus, y sea Gaviria quien se lo lleve a casa.

Claudia Zea-Schmidt