Tema Central ° Das Thema

Retrato
Porträt

Benedictus XVI

Por ° Von:
Martin Gehlen

Traducción:
Michael Mangold - Patricia Salazar

¿Encarnizado?
¿Tímido?
¿Contradictorio?
El nuevo Papa ya cumplió sus primeros 100 días en la silla de San Pedro. ¿Quién y cómo es realmente Joseph Ratzinger, el hombre al interior de Benedicto XVI?

Dr. Martín Gehlen, periodista alemán que ha seguido de cerca la trayectoria del nuevo Sumo Pontífice, responde a este interrogante para B26°

En 1978, cuando el Cardenal de Cracovia, Carol Wojtyla, fue elegido Papa, para la mayoría de la gente él era un perfecto desconocido. "Vengo de un país lejano", gritó el Pontífice, entonces de 58 años, desde el balcón de la Catedral de San Pedro, a la ansiosa multitud que curiosa esperaba su primer saludo. Por fuera de Polonia, prácticamente no se sabía nada acerca de su vida anterior, de sus opiniones, de su carácter. Sucede algo totalmente diferente con Benedicto XVI, quien el 19 de abril de 2005 fue elegido como sucesor de la Silla de San Pedro y quien cumplió sus primeros 100 días en el cargo el 27 de julio-. Durante 23 años, Joseph Ratzinger, formó parte de la cúpula de la Curia en calidad de mano derecha de su antecesor, Juan Pablo II, y como una de las voces más conocidas de la Iglesia Católica. Este hombre de 78 años pertenece a las grandes genialidades de la Teología del siglo XX. Es un pensador brillante, un gran polarizador, un retórico agudo y autor de más de cuarenta libros traducidos, prácticamente a todos los idiomas del mundo. Después de su elección como Papa, inmediatamente algunos de sus libros saltaron a la lista de los best sellers. Sus obras tempranas de los años 60, son, hoy en día, lectura obligada de cada estudiante de Teología. Y siempre, cuando el hoy Papa y por muchos años Prefecto de la Congregación de la Fe Católica se dirige al público tiene asegurada la atención de los medios, a nivel mundial. "Gran inquisidor de Marktl am Inn" o "Cardenal tanque de guerra" lo llamaban sus críticos, ya que, por décadas, atacó fuertemente a quienes pensaban de otra manera y destruyó...

Unerbittlich?
Schüchtern?
Widersprüchlich?
Der neue Papst ist die ersten 100 Tage im Amt. Wer ist Joseph Ratzinger, der Mann hinter Benedikt XVI.?

Der deutsche Journalist Dr. Martin Gehlen beantwortet die Frage für B26°. Er hat die Laufbahn des Pontifex aus der Nähe verfolgt.

Als der Krakauer Kardinal Karol Wojtyla 1978 zum Papst gewählt wurde, war er für die meisten ein total Unbekannter. "Ich komme aus einem fernen Land", rief der damals 58-Jährige bei seiner ersten Ansprache von der Loggia des Petersdoms herab der gespannt wartenden Menge zu. Außerhalb Polens wusste man praktisch nichts über sein bisheriges Leben, über seine Einstellungen und über seinen Charakter. Ganz anders bei Benedikt XVI. - am 19. April 2005 auf den Stuhl Petri gewählt und nun gut hundert Tage im Amt (100 Tage am 27. Juli). 23 Jahre stand Joseph Ratzinger zuvor schon mit an der Spitze der Kurie - als rechte Hand seines Vorgängers Johannes Paul II. und als eine der bekanntesten Stimmen der katholischen Kirche. Der 78-Jährige gehört zu den größten theologischen Begabungen des 20. Jahrhunderts. Er ist ein brillanter Denker, ein großer Polarisierer, ein geschliffener Redner und Autor von mehr als 40 Büchern, die in praktisch alle Sprachen der Welt übersetzt sind. Nach seiner Wahl zum Papst landeten gleich mehrere seiner Bücher auf die Bestsellerlisten. Seine Frühwerke aus den 60er Jahren gehören bis heute zur Standardlektüre jedes Theologiestudenten. Und wann immer sich der langjährige Präfekt der vatikanischen Glaubenskongregation und heutige Papst öffentlich zu Wort meldet, die weltweite Aufmerksamkeit der Medien ist ihm sicher. "Großinquisitor aus Marktl am Inn" oder "Panzerkardinal" nannten ihn seine Kritiker, weil er im Laufe der Jahrzehnte vielen Andersdenkenden stark zugesetzt und hunderte von Karrieren zerstört hat...

Entrevista desde Brasil
Aus Brasilien im Gespräch

Leonardo Boff

Por ° Von:
Eloyza Guardia

Übersetzung:
Kathrin Dehlan

"Ojalá Benedicto XVI vuelva a ser el teólogo que suscitaba esperanza y no miedo".

P: Siempre que usted relata su encuentro con Ratzinger en Múnich, lo presenta como un teólogo progresista y destaca su ayuda para la publicación de su tesis de doctorado. Años después, volvieron a encontrarse en cuadriláteros opuestos. ¿A qué atribuye usted ese cambio? ¿Cree que al ser elevado al cardenalato y al ingresar en la jerarquía vaticana, Ratzinger fue absorbido por el conservadurismo o ya traía esta semilla en sí mismo?

R: Yo fui siempre un lector asiduo de los escritos del teólogo Joseph Ratzinger porque en el post Concilio Vaticano II se presentaba como un teólogo abierto a la problemática moderna y al diálogo ecuménico. Lo conocí a finales de 1969, cuando traté de publicar mi tesis doctoral que era muy extensa, cerca de 600 páginas. A él le gustó el texto, que trataba sobre la Iglesia como señal e instrumento de salvación en el mundo secularizado y en procesos de cambio en el Tercer Mundo. Me ayudó a encontrar una editorial, e incluso, propició una significativa ayuda financiera para su publicación. Después, nuestros encuentros fueron esporádicos y sin mayor relevancia. El encuentro mayor ocurrió con ocasión del proceso de la Congregación para la Doctrina de la Fe, presidida por él. Inició un proceso en mi contra el 7 de septiembre de 1984, a raíz del libro Iglesia: carisma y poder. Un año después, en 1985, dicha congregación me impuso un año de "silencio obsequioso" y la deposición de la cátedra de teología. Desde entonces no nos hemos vuelto a encontrar.
Creo que se ha hecho conservador a raíz de los conflictos con estudiantes en 1968 en la Universidad de Tubingia en donde era profesor. Ellos cuestionaban el carácter autoritario del "Herr Professor" y esto afectó...

"Hoffentlich wird Benedikt XVI. wieder der Theologe sein, der Vertrauen mit sich bringt und nicht Angst."

F: Immer wenn Sie über Ihre Begegnung mit Ratzinger in München sprechen, stellen Sie ihn als einen sehr fortschrittlichen Theologen dar und unterstreichen seine Hilfe bei der Veröffentlichung Ihrer Dissertation. Jahre später haben Sie sich als Kämpfer entgegengesetzter Lager wieder getroffen. Wie erklären Sie diese Wende? Denken Sie, dass Ratzingers Erhebung in das Kardinalsamt und sein darauf folgender Einstieg in die hierarchische Spitze des Vatikans seinen Konservatismus bestimmte? Oder glauben Sie, dass diese Einstellung bereits in ihm steckte?

A: Ich habe immer regelmäßig die Schriften des Theologen Joseph Ratzinger gelesen, weil er sich auf dem zweiten vatikanischen Konzil als ein Theologe gezeigt hat, der den aktuellen Problemen und dem ökumenischen Dialog gegenüber offen ist. Ich lernte ihn Ende 1969 kennen, als ich versuchte, meine Doktorarbeit zu veröffentlichen, die sehr lang war, ca. 600 Seiten. Ihm gefiel der Text, in dem die Kirche als Zeichen und Mittel der Erlösung in der säkularisierten Welt und den Wandelprozessen in der Dritten Welt betrachtet wurde. Ratzinger half mir, einen Verlag zu finden; und er ermöglichte mir sogar eine bedeutende finanzielle Unterstützung für die erste Auflage. Danach waren unsere Begegnungen eher sporadisch und ohne größere Bedeutung. Ein wichtiges Wiedersehen gab es anlässlich der Kongregation für die Glaubenslehre, deren Vorsitz Ratzinger selbst innehatte.
Am 7. September 1984 leitete er einen Prozess gegen mich ein als Reaktion auf mein Buch Kirche, Charisma und Macht. 1985, ein Jahr später, legte mir dieselbe Kongregation ein Jahr "freigebigen Schweigens" auf und zwang mich zur Aufgabe meines Theologielehrstuhls. Seit dem haben wir uns nicht wiedergesehen. Ich glaube, er ist durch die Studentenunruhen 1968 an der Universität Tübingen, wo er damals lehrte, konservativ geworden. Die Studenten stellten damals die autoritäre Eigenschaft eines "Herrn Professor" in Frage, und das betraf Ratzinger persönlich...