La Noche de Atempo

Fotos: Atempo

La Noche de Atempo en París, 4 de diciembre de 2010

Al hacer la nieve su tempana aparición,  en un París vestido de blanco se presentó este año el prestigioso Festival Atempo con un programa de excelencia y sala llena. El templo Saint Marcel y un público ferviente acogieron a sus reconocidos músicos:  Sona Khochafian, al violín, Pierre Strauch al violoncello; Sophie Vaillant, Alain Neveux y Jean-Jacques Dünkt al piano quienes interpretarán obras de Chopin, Lierdeman, Nillni, Pesson, Pileggi, Pousseur, Rivas, Schumann, Strauch.

Comenzó con un bello homenaje rendido a Schumann y Chopin por  un pianista de fama,  Alain Neveux, maestro en la interpretación de preludios, barcarola, estudios… por la violinista Sona Khochfian y el violoncelista Pierre Strauch,  cuyas interpretaciones desembocaron en el palpitante río de la creación artística contemporáneas!

Articulado en tres nocturnos, este año el Festival, hizo referencia a la manera de designar una antigua repartición de la noche en una sucesión de momentos: “reloj del desvelado, espera de la aurora en tres tiempos para el fraile.”

La Noche de Atempo,  en su primer Nocturno es “una travesía de lo obscuro al resplandor sonoro que abre y sugiere nuevos caminos con las piezas de Antonio Pillegi, cantos de esperanza esbozados por el peregrino al umbral de la noche…”

El segundo Nocturno retoma el frenesí de la espera del alba alrededor de un destello de alegría,  a veces en el fogoso crepitar – Schumann – o en la serenidad tensa y ágil – Chopin – .

Finalmente, tras una noche de desvelo, en el Tercer Nocturno, se van descubriendo luminosidades ¡asombrosas  e inéditas en las que estallan nuevas creaciones de la música contemporánea!

¿De dónde surge y cual es el propósito de Atempo?

Crear un espacio para la confrontación, divulgación y formación en el área de la música académica contemporánea, en concordancia con otras disciplinas artísticas y con profundas raíces en la música de todos los tiempos,  es el objetivo que se fija un grupo de músicos de reconocida trayectoria internacional integrado por  Diógenes Rivas (Venezuela), Pierre Strauch (Francia) y Antonio Pileggi (Italia).  Así  basándose en una experiencia iniciada en París, se hace realidad la Asociación Atempo-Caracas, a principios de los años noventa con Pierre Boulez como presidente honorario.

El 8 de Julio de 1994, Caracas vio nacer el milagro de un Festival que ese año tenía como único invitado al cellista y compositor Pierre Strauch, premiado en el concurso Rostropovich en la Rochelle, París.

En 1995, Atempo reunía a Benny Sluchin (Israel-Francia) y Alain Neveux (Francia); en 1996 ya contaba con el Kaleidocollage y el pianista Jean Pierre Armangaud, de Francia, y en 1997 incluía en su programación a los ensambles y concertistas más prestigiosos de Francia y Suiza.

Gracias al prestigio que internacionalmente ha venido cultivando, fundamentado en la alta calidad de su programación y de sus invitados, son muchos los artistas que, desde  distintas latitudes, manifiestan su interés en participar en este festival.

“De lo apocalíptico a lo místico”, en 1994; “De la exaltación contrapuntística al ars combinatoria” (1995); “El arte como ilusión liberadora” (1996, en el centenario de Antonin Artaud); “Enigma resonancia del vaticinio” (1997, en el marco de los cien años del “Soberbio Orinoco” de Julio Verne); “Herencia y continuidad” (1998); “Caos y armonía” (1999); “Cultura y libertad” (2000); “Juegos del tiempo” (2001) y “El decir y lo imprevisto” (2002), “La Intima desmesura ” (2003) “Razón y audacia” ( 2004) “Ventura y énfasis” (2005), “Las Redes de la creación” (2006), “La alteridad de la expresión” (2007), “Ofrenda del Advenir”  (2008),  ‘Gesto y porfía” (2009),  “Vivencia y revelación” (2010), han sido los temas que dan cuerpo a un festival que abre un diálogo franco entre la música, la poesía, el ensayo literario, la narrativa, la danza, las artes visuales y el teatro, entre otras disciplinas.

Atempo ha sido escenario privilegiado de 666 obras musicales de 320 compositores diferentes, 102 estrenos mundiales de obras escritas especialmente para el Festival,  262 estrenos para Venezuela y 42 encargos, incluyendo 2 obras colectivas en 191 conciertos.

A esta proliferación de obras musicales se añaden 31 talleres de composición, danza, narrativa, poesia, pintura y cine; 47 clases magistrales; 32 conferencias; 1 ópera de cámara; 4 espectáculos de danza; 15 recitales de poesia; 9 intervenciones plásticas; 1 de diseño, 7 libros editados, 1 exposición de fotográfía y un disco en celebración de los quince años de  Atempo.

 El aporte y la originalidad de Atempo es que, más allá del simple contacto convencional del público con la música contemporánea, logra popularizar la música de nuestro tiempo en sus diversas concepciones estéticas, así como establecer el diálogo de estas músicas con otras artes actuales como la literatura, la poesía y las artes plásticas.

Ha contribuido además en ampliar la presencia venezolana de la música y otras artes contemporáneas a través de los principales medios de difusión masiva, escritos y audiovisuales ofreciendo cada año grandes espacios a las actividades del Festival Atempo.

También lo esperamos nuevamente en Berlín.

Fania Aoun,  París, 5 de diciembre 2010,